jueves, 20 de agosto de 2009

El 24 se me pianta un lagrimón

¿Dónde más podría haber sido inventada la Noche de la Nostalgia, si no fuera en nuestro bienamado Uruguay? Portugal quizás, que tiene como música característica el fado, que resuma melancolía. El hecho de que la idea del DJ de la recordada CX 32 Radio Mundo, Pablo Lecueder, prendiera de la manera que prendió y se convirtiera en un acontecimiento que, según se dice, supera en número de gente que se adhiere a varias festividades más tradicionales, como la noche del 31 de diciembre y la víspera de navidad (o día de la familia como el viejo Batlle lo rebautizó) dice mucho de nosotros como pueblo, la verdad sea dicha que nos pinta de cuerpo entero.

Corría el año 1978 y el grupo propietario de Radio Mundo organizaba, el 24 de agosto aprovechando el feriado del 25, una fiesta de música vieja, los llamados “old hits”, esta idea fue retomada y comercializada en la década de los 80 . La fiesta creció propagándose como un reguero de pólvora, inflamando nuestros melancólicos corazones yoruguas, alimentados de tanta “Suiza de America-Montevideo tacita de plata- Maracanzo,” transformándose en un acontecimiento que no respeta edades, clases sociales ni gustos musicales.
Parece que en Uruguay todos tenemos nostalgia, los de 20 de cuando tenían 13 o 15 (ya que mucho más atrás no les puede llegar la cosa) y todo el resto añora una, dos, tres o cuatro décadas pasadas dependiendo de cuando se sentían libres, irresponsables y los más cancheros de todos, cuando sea que eso pasó (en la gran mayoría de los casos únicamente en nuestra imaginación) ese es el periodo que buscamos recrear esa noche. Queremos que vuelva ese momento en que teníamos más pelo, menos mañas y nuestra vida parecía un libro en que apenas estábamos empezando el primer capítulo, todavía no se sabía dónde iba y las posibilidades eran ilimitadas.

Hoy en día el 24 de agosto ofrece una profusión de programas: cenas, cenas bailables, cenas-show, boliches ambientados para la ocasión y todo el empresario que puede se sube al “tren de la nostalgia” para aprovechar la rara ocasión en que los normalmente caseros y tranquilos uruguayos deciden salir en masa a los lugares públicos a recordar tiempos pasados por medio de la música.

Lo que también ofrece esta noche es una prueba de fuego para las parejas en las cuales hay un tranquilo/a y un/a bolichero/a…. que estrés, ¿Qué hacer? ¿Arrastrar a él o la pobre a un boliche, y recordarle la época en que sufría porque fulanito/a prefería bailar con su mejor amigo/a?¿O aguantarse y quedarse en casa, odiando al moplo, pensando en lo bien que la está pasando el resto? Gracias a Pablo Lecueder, muchas parejas se someten a esta tortura todos los años, estoy segura de que algunas no sobreviven.

Seguiremos disputándonos con Argentina a Carlitos Gardel, pero adoptando la Noche de la Nostalgia como emblema nacional, nos ganamos el galardón de “tangueros irredimibles” de “nostálgicos empedernidos” y superamos ampliamente a nuestros vecinos ya que ellos no tuvieron la genialidad de inventar una “fiesta nacional de la añoranza” ¿Habrá algo más tanguero que eso?
Yo creo que no.

lunes, 10 de agosto de 2009

“Un mercado de sueños y abruptos despertares”


Nuestra reputación de país serio, basada en la fortaleza de nuestras instituciones es uno de nuestros mayores atractivos a la hora de atraer inversiones, esta es una de las conclusiones que se desprendió del encuentro “Real Estate: oportunidades de inversión en la región” organizado por la consultora argentina Reporte Inmobiliario, el viernes 24 de julio pasados en el Hotel Conrad. Al parecer de esta cronista, también nos beneficia tener un vecino tan ciclotímico e imprevisible como la Argentina que nos provee de gran parte de nuestros clientes, al lado de nuestro díscolo hermano rioplatense, seguimos siendo una alternativa atractiva y viable para la inversión y el refugio de capitales.

Esta conferencia y posterior study-tour contó con la presencia de más de 250 operadores y desarrolladores inmobiliarios de la región. Se presentó una avalancha de información: estadísticas, tendencias mundiales, regionales y domésticas, todo con la esperanza de develar el misterio que a todo el mundo desvela por estas latitudes ¿Adonde va el mercado inmobiliario puntaesteño?

Según lo que pude dilucidar de este seminario, una vez que tuve tiempo de digerir un poco todo lo que se dijo, el mercado inmobiliario rebajó un par de cambios en el último año y va a seguir a este paso, pero afortunadamente parece gozar de buena salud.

“El humor del consumidor americano es el que sostiene el mundo” según el licenciado Miguel Pato, que presentó “La radiografía del mercado inmobiliario global”; como el humor del consumidor americano esta medio alicaído, es natural que esto afecte hasta nuestro remoto rincón del planeta. Aunque no nos haga demasiada gracia, el gigantón del norte (y no hablo de Brasil) sigue siendo el 40% de la economía mundial, según se dijo en este congreso. Todas las hipotecas americanas (las buenas y las malas combinadas) suman más que el PBI de China. En los EE.UU hubo un descalabro mayúsculo, nosotros no lo sentimos demasiado, pero tampoco somos inmunes a los vaivenes de la economía mundial.

Uruguay se benefició de ser un país en cierta manera aislado de los sucesos que en el último año y medio encabezaron muchos de los titulares de diarios alrededor del mundo, la caída del mercado inmobiliario norteamericano, arrastrado por las tristemente famosas hipotecas “subprime” fue la génesis de una suerte de “gripe hipotecaria” que terminó contagiando a gran parte del resto del planeta. Nuestro modesto mercado (en comparación a las cifras millonarias que se manejan en EE.UU), nunca se basó en el crédito de la manera que lo hizo este país y gran parte de Europa, en este departamento parece que el fracaso más estrepitoso lo protagonizó España, que basándose en una serie de dudosas premisas construyeron de más y dieron crédito a diestra y siniestra sin preocuparse si estos podían ser pagados en tiempo y forma.

Durante lo que Pato denominó “los años felices”, hablar de crisis estaba tácitamente prohibido, nadie quería que les arruinaran la fiesta, se vivía una suerte de euforia colectiva, la especulación y el consumismo voraz escalaron y crearon un monstruo que terminó arrastrando a consumidores, especuladores, bancos, fábricas y negocios varios en un espiral que devoró a muchos de ellos. Gran parte del dinero que se cuenta como perdido no existía como tal, lo que existía era la esperanza de hacerse de ese botín, y el mercado inmobiliario como vehículo, con su carruaje mágico la hipoteca, parecía ser la fórmula que iba a convertir a todos los sapos en príncipes.

Pato señaló que en el calendario de playas del mundo, la semana 52 y la semana 1 le pertenecen a Punta del Este, no se limitó a la región, se refirió al calendario de playas del mundo, validando el perfil internacional que Punta del Este ha tomado en los últimos años, con su gran vedette José Ignacio. Basta darse una vuelta por el restaurant La Huella en enero para creer que en ese remoto rincón de nuestro país la lingua franca es el inglés, esto era impensable hace unos pocos años atrás.
Para hablar de Punta del Este en particular, este congreso convocó a Ramón De Isequilla, Director de Destino Punta del Este. Según De Isequilla nuestros principales clientes siguen siendo los argentinos, estos son el 75% de nuestro mercado y a los porteños, hasta ahora la gran mayoría, se suman los cordobeses y los rosarinos con un 19% y un 6% respectivamente, a estos le seguimos los uruguayos con un 15%, secundados por los brasileros con un 7% y por último los europeos con un 2%. Entre las nuevas tendencias destacó la preocupación que se observa entre los potenciales compradores por la rentabilidad de su propiedad, la compra como inversión, el inmueble como un commodity de fácil acceso, ya que la creencia popular es que el dinero sigue estando más seguro invertido en ladrillos que en el banco o en manos de un Madoff (personaje que fue mencionado varias veces en este encuentro). Se habló de un 4.5% a un 6% de rentabilidad, neto de gastos (tengamos en cuenta que salvo casos aislados, en Punta del Este las propiedades no se rentan todo el año). De Isequilla se refirió también a los precios promedio para departamentos: los de 1 dormitorio rondan los USD 130.000, los de 2 unos USD 285.000 y los de 3 dormitorios promedian USD 352.000. Otra de las tendencias mencionadas fue la demanda por departamentos de hasta USD 200.000, sustituyendo la anterior demanda por departamentos en el entorno del medio millón, como tantos que se construyeron en la zona de la brava.

Dentro de nuestra región el caso más preocupante parece protagonizarlo Argentina, quien recibe una crisis mundial con una crisis domestica. Tampoco hay demasiadas señales de que vaya a haber en un futuro cercano una adecuación del gasto público, no hay voluntad política ni social de apretarse el cinturón. Según la economista jefe de Price Waterhouse Cooper, Mercedes Comas, 5.000 millones de dólares salen de la Argentina cada trimestre, esperemos que parte de ellos recalen en nuestras costas. Según Comas el canal financiero uruguayo muestra fortalezas, aumentan los depósitos, signo de mayor confianza en el país, el sistema bancario uruguayo parece estar sano. Se calcula que la inversión extranjera el año pasado fue de 2.200 millones de dólares, esta se ha desacelerado con respecto a años anteriores pero continúa a buen nivel.

No faltó en este encuentro las alusiones a la famosa modificación de la ordenanza de la construcción que es discutida en este momento por la Junta Departamental. Este congreso tenía como broche de oro las presentaciones de los candidatos a la presidencia, acudieron al encuentro el Colorado Pedro Bordaberry y el líder del Partido Independiente Pablo Mieres, tanto Lacalle como Mujica nos dejaron con las ganas de escuchar su posición con respecto a el papel del gobierno en el mercado inmobiliario. Bordaberry recalcó la necesidad de seguir en el camino que ha trazado el Uruguay en los últimos años, reglas claras, un sistema judicial confiable y fue contundente al referirse a la modificación de la ordenanza, hasta se podría decir que se jugó una carta política al acusar a el actual gobierno municipal Frenteamplista y al pasado gobierno Blanco de modificarla en el último año de su mandato. “Las ordenanzas municipales no se tienen que modificar en los años electorales. Menos la de la construcción porque si no empezamos a cometer errores que no tenemos que cometer”, dijo Bordaberry “No es en el ultimo año de una administración que se plantean estos cambios. Es en el primero o en el segundo. Menos se plantean estos cambios cuando resulta que se está buscando la financiación de estas campañas tan costosas” agregó. Mieres planteó la necesidad de tener reglas de juego claras, estables y previsibles que garanticen los equilibrios espaciales, demográficos y ambientales. También hizo alusión a la modificación de la ordenanza diciendo que un manejo demasiado flexible y cambiante de la regulación puede ser “pan para hoy y hambre para mañana”. Por otra parte De Isequilla, dio a entender que hay inversores que tienen tierra en las zonas en cuestión esperando una definición para empezar las obras. La polémica modificación de la ordenanza de la construcción no podía faltar en este congreso y aunque no fue parte de los temas a tratar, encontró la manera de hacerse presente de la mano de varios disertantes.

Esta segunda conferencia organizada por la consultora Reporte Inmobiliario intentó dar un panorama completo de la situación del mercado a nivel mundial, regional y doméstico. Como siempre, es más fácil hablar y analizar lo que ya pasó que tratar de predecir el futuro, que en el caso de nuestro balneario está sujeto a numerosas variables, gran parte de ellas fuera del alcance de la mayoría de nosotros. Lo que si pude sacar en limpio, es que es fundamental mantener la coherencia y la transparencia en todos aspectos ligados al negocio inmobiliario. Nuestro país tardó muchos años en hacerse la reputación de un lugar seguro y viable para atraer inversiones, basta un paso en falso para destruir lo que se construyó con tanto esfuerzo. La reputación es algo frágil, intangible y poderoso, está en todos nosotros asegurarnos de preservarla, ya que como dijo uno de los disertantes de este congreso “En el mercado inmobiliario lo único sólido son los sueños”.

miércoles, 29 de julio de 2009

Invierno: 1 - Puntaesteños: 0


Y dale con el viento y la lluviecita, hace ya varios días que los que no nos escapamos a paradisiacas playas o a fascinantes ciudades en el hemisferio norte, ya sea porque no pudimos (la mayoría) o porque no quisimos (los masoquistas), estamos sufriendo la inclemencia del invierno esteño.
En el último mes se han volado vidrios y carteles varios, se han caído grúas, los barcos del puerto se soltaron de sus amarras convirtiéndose en una atracción turística dándonos algo de que hablar y una oportunidad de ensayar nuestro talento fotográfico. La cuenta de electricidad se fue a las nubes y ya uno ni se acuerda como era usar zapatos sin medias, ni hablar de un traje de baño.
No importa, nos decimos los unos a los otros valientemente, ya falta menos, una vez que lleguemos a mediados de agosto lo peor ya pasó, nadie termina de creerse esto del todo, pero como bien dicen “al mal tiempo, buena cara” si encima que nos estamos c------ de frio estamos con cara de o--- (perdón por lo escatológico de este artículo, pero el frio no se anda con chiquitas y yo tampoco).
Si encima dejamos que el invierno nos desmoralice, nos zarandee con su viento, nos escupa con su lluvia, nos desconcierte y nos ponga contra las cuerdas con sus repentinos cambios de temperatura, golpe bajo tras golpe bajo y nos deje con ganas de tirar la toalla…. No vale, hay que darle una buena pelea a ese tirano, aunque es un peso pesado y nos hace volar por los aires como si fuéramos peso pluma, si volamos y nos caemos del ring vamos a hacerlo con dignidad, y volvamos al ruedo para tratar de dejarle un ojo negro o darle un buen derechazo a la mandíbula, no vamos a darle el gusto de que encima se envalentone y se sienta como en casa, no vaya a ser que decida quedarse una temporadita más.

martes, 21 de julio de 2009

Quiero tener un millon de amigos... (en facebook)



A veces pienso que si el tiempo que paso publicando boludeces en facebook como si a alguien le importara “mi estado”, monitorear mi humor hora a hora, minuto a minuto, ver si ese día me levante con el pie derecho o me cayó mal el café con leche de la mañana, si ocupara ese tiempo en otra cosa mi vida y mi persona se tornarían más interesantes.

Lo atrapante de facebook es que te da la ilusión de tener un público, una ciber-audiencia pendiente de uno. Quien escribe este articulo tiene este momento 177 amigos en el mundo cibernético, la verdad sea dicha que no tengo, tuve ni tendré 177 amigos, sin embargo parece que torturo a una gran cantidad de gente (asumiendo que no me han eliminado) con mis humores, mis ocurrencias, mis genialidades generalmente no demasiado geniales, numerosas fotos de mi mascota a falta de fotos de hijos, y a su vez me someto a leer innumerables comentarios sosos, a ver millones de fotos malas, y a inmiscuirme en la vida de gente que no me interesa demasiado.

Está bien, fanáticos de facebook, alguna cosa buena tiene: te permite ponerte en contacto con gente de la cual hace siglos habías perdido no sólo el teléfono sino la esperanza de verlos nunca más en tu vida. Si tenés amigos en otros países o en el otro hemisferio, te permite darles envidia publicando fotos tuyas chapoteando en el mar cuando en el otro lado se están c… de frio, te permite mandar y recibir invita ciones a eventos, fiestas, viene bien cuando querés darle envidia a algún candidato medio quedado publicando una foto abrazada del más buen mozo de la clase, oficina, gimnasio… no importa, se entiende la intención ¿no?

Facebook también tiene otra ventaja, te permite perder el tiempo en el trabajo olímpicamente y sin embargo si te miran de lejos y no ven tu pantalla parece que estuvieras trabajando, tal es la concentración que ponemos para ver esas fotos en bikini de aquella conocida, disimulamos con mucha calidad la sorpresa que sentimos ver que aquel otro ciber-amigo ya no se define como “casado” y que menganito al que no ves hace 10 años “está en una relación y es complicada”, o te tomas un tiempito haciendo un test de cuál es tu color favorito, o que fuiste en tu vida anterior, a que celebridad te parecés, o que posición te gusta del kamasutra. La cara y actitud de concentración engaña a cualquier jefe o supervisor, siempre y cuando él o ella no use facebook también, ahí hay problemas ya que conoce del tema y no se va a dejar embaucar tan fácilmente.

Dicen que facebook supera los 250 millones de usuarios, así que más vale rendirse al ciber-encanto de tener una red social a la cual podés no ver nunca en persona, la verdad que eso no es relevante ya que mientras prendas la computadora y encuentres a alguien dispuesto a interesarse por nuestra a veces rutinaria y banal existencia, sirve para darnos la ilusión de que no estamos solos y al fin y al cabo, eso es lo único que importa.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Adiós Mr. Bush



El miércoles pasado acompañé a mi marido americano, que tan valientemente se vino a vivir conmigo a Punta del Este a que votara en el Consulado Americano en Montevideo. Siempre es una experiencia interesante ir a la embajada de este país, más que nada porque las medidas de seguridad para entrar, que me recuerdan al obligado strip-tease que uno tiene que hacer en los aeropuertos internacionales, es casi como viajar sin pagar pasaje.
Llegamos a la embajada y en el ala del consulado en que se atiende a los ciudadanos americanos, había varias personas tratando de descifrar los formularios para mandar su voto anticipado. Una pareja de veteranos que parecían uruguayos nacionalizados americanos discutían y se daban consejos mutuos acerca de cómo llenar los formularios, el marido repetía “Fijate vieja que este todo bien, ya que quiero que este voto valga, no vaya a ser que lo anulen.”
En un país donde el voto no es obligatorio y muchas veces es visto como una molestia que no vale la pena tomarse, no como un derecho ni una obligación cívica, el hecho de que tantas personas, tanto dentro como fuera de los Estados Unidos se molesten en que esta vez sí, esta vez su voto sea tomado en cuenta, no deja de ser significativo.
Mucho me sorprendió ver que mi marido- de familia archi-republicana y conservadora, sobrino del recientemente fallecido William Buckley, uno de los fundadores del partido conservador y polémica figura pública, con igual número de seguidores y detractores- votara por Barack Obama en vez del héroe de guerra John Mc Cain. No pude ocultar mi sorpresa y le pregunté porque iba contra su filosofía política y se arriesgaba a despertar la ira de su numerosa familia, a lo cual me contestó “Voté contra el partido republicano ya que en estos últimos 8 años lo que ha hecho el actual gobierno es sistemáticamente ir en contra de la filosofía republicana.” Esta se puede resumir de una manera muy, pero muy básica en: libre comercio, mínima intervención del gobierno federal en los problemas de los estados y mesura en el gasto fiscal. “El gobierno federal está metido en todo ahora,” me dijo muy indignado, “se ha convertido en el instrumento que maneja la economía, usa el dinero recaudado de los impuestos para intervenir, para controlar, en un sistema de premios y castigos que buscan controlar la iniciativa privada.”
Otro fenómeno que me llamó la atención es la cantidad de gente que dicen que ya votó, que no pudo esperar, ya que se calcula que un tercio de los votantes pueden hacerlo antes del 4 de noviembre. La propaganda tratando de incentivar el voto anticipado es poderosa y los demócratas son los que más lo fomentan, preocupados en asegurar la presidencia de Obama. En la última elección del 2004 el porcentaje de votantes anduvo alrededor de un 60% de las personas habilitadas (64% en la última elección según un comunicado de prensa de la dirección de estadística y censo de los Estados Unidos), Va a ser muy interesante ver que pasa esta vez. Una mezcla explosiva de factores han llevado a los normalmente apáticos americanos a las urnas con renovado entusiasmo. Falta poco para ver si el pueblo americano está listo para Obama. ¿Y Obama estará listo para ser presidente? Sinceramente espero que sí.


lunes, 12 de mayo de 2008

Sur o no sur


Me voy porque acá no se puede,
me vuelvo porque allá tampoco
Me voy porque aquí se me debe,
me vuelvo porque allá están locos

Sur o no sur...


Esta es la primera estrofa de una canción del músico argentino Kevin Johansen, él mismo un producto del “sur o no sur”. Nacido en Alaska de madre argentina y padre norteamericano, criado en Argentina desde los 12 años, en 1990 se va a Nueva York, según sus propias palabras “a redescubrir la América del Norte de su infancia." En esta ciudad vive y desarrolla su música hasta que en el 2000 regresa definitivamente a la Argentina. Internacionalmente reconocido por su estilo musical en el que mezcla cómodamente distintos géneros e idiomas, Johansen trata en sus canciones temas como el desarraigo, el amor y la identidad con profundidad y humor. Su último álbum “Logo” tuvo tres nominaciones a los Grammy Latinos en el 2007.
Somos muchos los que nos preguntamos al igual que Kevin: ¿Sur o no sur? Yo soy una de ellos.
Después de vivir en los Estados Unidos por más de diez años he logrado sentirme bastante en casa en la ciudad que me eligió (digo que la ciudad me eligió porque poco tuve que decir al respecto). Cuando Washington, DC, decidió en 1998 que me quería como uno de sus habitantes, hizo todo lo posible por hacerme la vida tan fácil y tan cómoda que no pude decirle que no. A veces la vida se asemeja a la corriente de un rio y lo más fácil es dejarse llevar y ver en que orilla nos quiere dejar.
El “no sur” tiene sus ventajas que todos conocemos y no voy a enumerar porque no creo que nuestro país necesite más gente yéndose. Aventureros, profesionales frustrados, soñadores, gente que realmente la está pasando mal por motivos económicos o los que en su momento decidieron “no sur” por razones acuciantes como discrepancias políticas y hasta su propia seguridad personal. La mezcla de yorugas diseminados por distintos continentes es de lo más variopinta, en Washington por ejemplo, donde hay una gran comunidad uruguaya, tuve la oportunidad de conocer distintos ejemplares: los tangueros nostálgicos, los renegados que no quieren saber de nada que sea ni remotamente uruguayo, los asimilados a su país adoptivo que vuelven de vez en cuando de visita pero no sueñan con volver al “paisito”(como la gran mayoría), los que están bien pero piensan volver algún día (cuando sus hijos sean grandes, junten suficiente plata, se jubilen, cambie el gobierno, se alineen las estrellas, que-se-yo- las razones son numerosas), los que no ven el momento de pisar el aeropuerto de Carrasco. Si, la mayoría sueña con volver aunque cuando escuchan los cuentos de sus parientes y amigos respecto a la seguridad, los vaivenes económicos y demás problemas propios de nuestras latitudes, lo dudan, lo piensan, lo repiensan o lo posponen indefinidamente hasta que ya es demasiado tarde y el país que extrañan ya es uno muy distinto al que dejaron años atrás.
Sur o no, esa es la cuestión, como diría a lo Hamlet algún torturado compatriota, eso es lo que yo también me pregunto en este domingo primaveral desde la politizada Washington, DC.
¿Vale la pena el sacrificio de estar tan lejos de la patria y los afectos? Tengo una conocida que acaba de volver con toda su familia a Punta del Este después de 6 años de vivir en Miami, allí tenía trabajo tanto ella como su marido, sus hijos iban al colegio y estaban adaptados, la familia de ella iba a visitarlos a menudo. Sin embargo pudo más la nostalgia y dejaron el “no sur” sin posibilidades inmediatas de volver ya que al haber estado como ilegales, no se les va a hacer tan fácil, sobre todo ahora con lo estrictos que están los norteamericanos en cuanto a visas se refiere. No he tenido la oportunidad de hablar con ella últimamente, pero me gustaría ver que dice de haber vuelto al sur.
Siendo nieta de inmigrantes esto de la añoranza de una patria lejana no me es ajeno. Mi abuelo era un libanes que según me cuentan, nunca aprendió bien el español aunque ya se había olvidado del árabe y mi abuela Luisa, una española que aunque totalmente adaptada a nuestras latitudes, hasta que el cuerpo se lo permitió viajó a España de donde traía “chorizo de Pamplona” en su valija, desafiando a las autoridades sanitarias tanto locales como europeas. Una vez llegado el botín a Punta del Este nos convidaba a los nietos con rodajas del grosor de una hostia, con la misma reverencia como si de una de estas se tratara.
¿Sur o no sur? El “no sur” y todo con lo que conlleva ya me tiene un poco cansada, desde mi visión en este momento totalmente subjetiva y algo tanguera, estoy con ganas de rumbear pa’l sur (Volver, con la frente marchita...) Después de pasar en Punta del Este cuatro meses y medio, es muy difícil escapar de los encantos de esta contradictoria y seductora ciudad con su naturaleza maravillosa y sus pintorescos personajes. ¿Cómo es posible no añorar a la querida Punta del Este que logra mantener su encanto pueblerino fuera de temporada, a pesar de que ahora la juega de balneario internacional? Aprecio el encanto de poder hablar con gente que me conoce de toda la vida, conoce a mis padres y conoció a mis abuelos, aprecio el hecho de pertenecer a un lugar, más allá de sus problemas, sus desafíos, su karma (como diría el genial Charly García “sentir hasta resistir el karma de vivir al sur”)
Entonces señores por todas estas razones y otras, que no voy a mencionar porque no vienen al caso, digo: SUR Que no ni no!
Ya estoy llegando...

Florencia Sader
Abril 2008
Washington, DC (por ahora)

domingo, 20 de abril de 2008

La temporada, esa ingrata


Se la espera con la impaciencia con que espera el infiel a su amante, con resignación como la solterona espera al novio que nunca llega, con la certeza con la que el condenado a muerte espera lo inevitable, con la inconsciencia del niño que espera el paseo aunque no sabe adonde va. Llega y nos pasa por encima como un tsunami, una ola gigantesca que todo lo barre y quedamos boqueando, aferrándonos a lo que podemos para no perder pie, buscando un punto de referencia en ese mar de autos, de bronceados desconocidos que parecen estar pasándola “bomba”, de atareados trabajadores que corren de un trabajo a otro tratando de “hacer la temporada” y con el botín tratar de sobrevivir el resto del año o al menos hacerlo más llevadero.

Se va y no nos dice ni adiós, cada día se va mas temprano, esa ingrata, no se si la esperan en otro lado, se que vivimos en función de ella y parece que ni cuenta se da, sabe que ahí estamos, esperándola…. Como algo lejano en mayo, esperanzados en julio, impacientes en octubre, envalentonados en diciembre y luego zas! Llega, hace de las suyas y se va, con sus turistas, sus autos, sus fiestas, sus dólares, euros y cruzados y nos deja cansados, aliviados, un poco tristes y algo desconcertados, preguntándonos… ¿Ya pasó? ¿Y que pasó? ¿Valió la pena la espera? De todas maneras a ella no le importa, como una coqueta que se sabe admirada, el año que viene volverá a hacer su entrada triunfal a fines de diciembre, a hacer de las suyas y dejarnos con la certeza de que vamos a estar ahí, esperándola, año tras año, fieles, resignados a nuestra suerte de amantes ocasionales. Ya que, quien sabe que hará esa coqueta el resto del año… igual mucho no nos importa, mientras no se olvide de nosotros!