domingo, 20 de abril de 2008

La temporada, esa ingrata


Se la espera con la impaciencia con que espera el infiel a su amante, con resignación como la solterona espera al novio que nunca llega, con la certeza con la que el condenado a muerte espera lo inevitable, con la inconsciencia del niño que espera el paseo aunque no sabe adonde va. Llega y nos pasa por encima como un tsunami, una ola gigantesca que todo lo barre y quedamos boqueando, aferrándonos a lo que podemos para no perder pie, buscando un punto de referencia en ese mar de autos, de bronceados desconocidos que parecen estar pasándola “bomba”, de atareados trabajadores que corren de un trabajo a otro tratando de “hacer la temporada” y con el botín tratar de sobrevivir el resto del año o al menos hacerlo más llevadero.

Se va y no nos dice ni adiós, cada día se va mas temprano, esa ingrata, no se si la esperan en otro lado, se que vivimos en función de ella y parece que ni cuenta se da, sabe que ahí estamos, esperándola…. Como algo lejano en mayo, esperanzados en julio, impacientes en octubre, envalentonados en diciembre y luego zas! Llega, hace de las suyas y se va, con sus turistas, sus autos, sus fiestas, sus dólares, euros y cruzados y nos deja cansados, aliviados, un poco tristes y algo desconcertados, preguntándonos… ¿Ya pasó? ¿Y que pasó? ¿Valió la pena la espera? De todas maneras a ella no le importa, como una coqueta que se sabe admirada, el año que viene volverá a hacer su entrada triunfal a fines de diciembre, a hacer de las suyas y dejarnos con la certeza de que vamos a estar ahí, esperándola, año tras año, fieles, resignados a nuestra suerte de amantes ocasionales. Ya que, quien sabe que hará esa coqueta el resto del año… igual mucho no nos importa, mientras no se olvide de nosotros!

miércoles, 13 de febrero de 2008

La historia viva de Punta del Este


Punta del Este parece estar viviendo otro boom de la construcción, la fisonomía de la ciudad cambia mes a mes, el balneario se agranda, se expande tanto hacia el este como hacia arriba con los nuevos edificios tanto en construcción como los proyectados; se viven tiempos de cambio. Cambio que implica no sólo un nuevo paisaje urbano sino también la consolidación de Punta del Este como balneario internacional, basta con ir a José Ignacio en enero y escuchar los distintos idiomas que allí se hablan.

Hace más de una década se celebra todos los febreros en la Liga de Fomento y Turismo de Punta del Este el REENCUENTRO DE LOS ANTIGUOS VERANEANTES. Este evento es una reunión informal de uruguayos y argentinos en su mayoría, que se juntan para recordar personajes, anécdotas, hechos que marcaron una época o simplemente rememorar muchos años, muchos veranos, una vida entera en Punta del Este.

El Reencuentro de los Antiguos Veraneantes también homenajea a personajes de Punta del Este que ayudaron a formar esta ciudad: comerciantes, profesionales, gente de servicio, en suma quienes hicieron posible que el balneario se desarrollara, creciera, los que siempre estaban allí, haciendo muchas veces el “papel secundario” de la película. Sin ellos hubiera sido imposible llegar donde estamos ahora, eran y siguen siendo la base, los cimientos (para usar un término inmobiliario en una ciudad obsesionada por el tema) que permitieron construir este original, a veces caótico pero siempre maravilloso Punta del Este.

Punta del Este acaba de cumplir un siglo de vida, todavía tenemos entre nosotros personas que nos pueden contar de primera mano cómo era esta ciudad hace 50, 60 y 70 años, de hacernos viajar un poco en el tiempo, de ayudarnos a recuperar el espíritu con que fue concebido este balneario. ¡Escuchemos lo que nuestros mayores tienen para contarnos! ¡Celebremos nuestra historia! No pequemos de pensar que porque ahora se interesan por nosotros europeos, americanos, canadienses nos podemos olvidar de quienes apostaron por Punta del Este, construyeron su casa, trajeron sus familias, vinieron contra corralito, verano caliente, recesiones varias, piqueteros...

Démosle gracias a los fieles veraneantes enamorados de Punta del Este que nos eligieron y nos siguen eligiendo, a pesar de que las circunstancias no siempre son las ideales ¿No vale la pena dedicarles una noche? Ellos nos dedicaron mucho más que eso.

El Reencuentro de los Antiguos Veraneantes se llevará a cabo el 21 de febrero a las 20:30 horas en la Liga de Fomento y Turismo de Punta del Este. Por más información llamar al 440514.

domingo, 27 de enero de 2008

Sin reina ni príncipe

Este año no hay Reina de Punta del Este en el Cantegril, también lamentablemente se nos fue el príncipe D’Arenberg. Perdimos dos símbolos del Punta del Este que todos conocemos, soplan vientos de cambio y a veces es difícil saber sin son virazones o pamperos.

Me dicen que los publicitados apartamentos de nombre monosilábico de la avenida Roosevelt se venden como pan caliente. ¡Que maravilla! Pero que buena noticia para los inversores, que contando con la ya consabida frivolidad esteña, apostaron por un producto de precios más moderados, el aval de un conocido diseñador, mucha prensa y propaganda anaranjada.

SIPE, o el salón inmobiliario de este año en el Conrad se mostró mucho menos rumboso que el año pasado. Atrás quedaron los edificios de alto vuelo que se construyeron en la Brava y ahora se promueven departamentos más modestos, más accesibles para bolsillos plebeyos. De todas maneras no puedo dejar de preguntarme: ¿Quién va a comprar todos estos departamentos? Caros o baratos, la verdad que son muchos, parece que todos los días me entero de algún edificio nuevo que se está construyendo o en vías de ser construido. Ojalá que no queden esqueletos como los que dejó la última bonanza inmobiliaria en la ahora remozada Avenida Roosevelt, en fin… una de las ventajas que tiene cumplir años es que me acuerdo del boom inmobiliario de principios de los 80 y su consiguiente pinchazo.

Ayer comentábamos con unos amigos “Ya no conocemos a nadie,” antes uno se encontraba con gente conocida, no una sino varias veces por día, en la calle, en la playa, en el supermercado, ahora cuando uno se encuentra con un conocido lo saluda con una efusividad que no es proporcional a la alegría que nos produce ver a esa persona en particular, es más alivio al ver que todavía formamos parte de este Punta del Este lleno de desconocidos que compran departamentos en estos nuevos edificios que brotan como hongos en un día de humedad.

Este año nos quedamos sin dos representantes de la original “realeza esteña”, uno verdadero que ayudó a que Punta del Este ascendiera a primera división entre los balnearios internacionales y uno de ficción, una linda jovencita que por un año se ha de divertir bastante ¿Quienes heredaran el trono? Ojalá que nos toque una monarquía benévola y con visión de futuro que entienda que el equilibrio de Punta del Este es muy precario y necesitamos unirnos los de sangre azul y los plebeyos para proteger esta gallinita de los huevos de oro que tenemos.

Florencia Sáder
Punta del Este, enero de 2008

jueves, 17 de enero de 2008

El Reino del Mar-keting



Los primeros días de enero con su histeria y frenética actividad concentran mas del 80% de las actividades del balneario. Fiestas varias compiten contra desfiles, conciertos, torneos de tennis, polo, rugby, presentaciones de libros, carreras de autos clásicos, todos tratando de captar a un mareado publico que corre de un lado a otro tratando de no quedarse afuera del ese “imperdible” evento. En esta época son infaltables los lanzamientos de edificios y emprendimientos, con su consiguiente marketing y venta de un estilo de vida privilegiado que solo se puede conseguir en X, como publicitan los atractivos folletos destinados a seducirnos en soltar los dolares o euros en asegurarnos un lugarcito en el reino de los elegidos.



Espejitos de colores, eso es lo que vi hace unos días en el lanzamiento de un edificio en un lugar improbable que publicitaban como el nuevo “Art District” (la Avenida Roosevelt) que hasta donde yo se, lo mas artístico que tiene es un par de mueblerias. Mucho ruido y pocas nueces me pareció la cosa. Comprar el nombre de un diseñador famoso y marketinero, una estructura abandonada en la Roosevelt y a eso sazonarlo con mucho condimento anaranjado, en un producto destinado a: A quien me pregunto yo? A los jóvenes y ya no tanto que quieren el glamour de vivir en un edificio “inspirado” por este diseñador responsable de un par de famosos hoteles en Miami y Nueva York?? A extranjeros que realmente se crean que la Avenida Roosevelt es el nuevo “Art District”? Punta del Este nunca deja de asombrarme.

Ayer tuve otra experiencia que ilustra esta crónica, estuve buscando un regalo para una amiga que cumple años el 9 de enero, siempre me pasa lo mismo, me enojo conmigo misma por no haber pensado en comprarle el regalo antes en algún lugar mas lógico y no tener que pagar precios de “principios de enero” por cosas que muchas veces no valen ni la mitad. Decidí buscarle un regalo en un gran galpón a la entrada de Punta del Este que vende en su mayoría ropa, muebles y accesorios traídos de la India, pero bajo la marca de dueña del negocio. Las cosas no son demasiado distintas que las que vende el “Indian Emporium” a una fracción de lo que aquí cuestan, pero uno esta pagando por un poco de “glamour” que parece ser tan necesario en esta ciudad. No hace falta decir que mi amiga se quedo sin regalo “glamoroso” ya que me niego a pagar precios exorbitantes por cosas que no lo valen. En fin… de eso vive Punta del Este en gran parte, y vivan los espejitos! Mientras sean otros los que los compren y nosotros los que los vendemos.



martes, 6 de noviembre de 2007

Espejito, espejito: ¿cuál es el mejor balneario de Sudamérica?



La semana pasada el diario Washington Post publicó un artículo basado en una encuesta que hizo la revista de viajes Travel & Leisure, en la que se comparaban en distintas categorías 25 de las principales ciudades de los Estados Unidos. La gran noticia era que la ciudad de Washington DC, la capital de los Estados Unidos donde vivo hace casi 10 años era percibida como “mundana y poco amistosa”. La ciudad tampoco salió muy bien parada en otras categorías, salió elegida penúltima en cuanto a gente atractiva se refiere y última en diversión, como cualidades positivas resaltaron sus museos de entrada gratuita y sus monumentos
Como siempre cuando nos enteramos que piensan de nosotros los demás, nos sorprendemos y muchas veces estamos en desacuerdo. Por supuesto que muchos washingtonianos se mostraron sorprendidos y ofendidos al enterarse que su ciudad es percibida como “aburrida y poco amistosa”. Aunque la verdad que la experiencia me dice que la gente que vive en esta ciudad no tiene (o debería decir tenemos) demasiada paciencia con los turistas, se los mira como un mal necesario ya que contribuyen a la economía de la ciudad, pero nadie que vive en Washington todo el año se alegra de verlos llegar, se los ve como una manada de personajes equipados con cámaras de fotos, zapatos antiestéticos (pero cómodos) y mapas varios que hablan fuerte y entorpecen el paso. La actitud de los washingtonianos no es muy diferente a la de los habitantes de otras ciudades que tienen una gran afluencia de turistas, como Paris o Madrid. Todo esto me puso a pensar y a preguntarme que piensa realmente y digo REALMENTE la gente que visita Punta del Este por primera vez. ¿Qué piensa la gente de la ciudad? No de los cielos ni los atardeceres que son una verdadera maravilla, sino de la experiencia en general ¿Con qué impresión se van? ¿Si existiera un ranking, como quedaría clasificada frente a otra ciudades balnearias? ¿Cuáles son sus fuertes? ¿En qué falla? ¿Existe algún lugar donde la gente pueda ir a quejarse si está desconforme con algo? Ni la Saint Tropez de Sudamérica ni la Perla del Atlántico, me interesaría saber que piensa la gente del Punta del Este que recién conoce, en muchos casos atraídos por clichés como los dos primeros.
Hace un año que estoy suscripta a una pagina web que se llama International Living. Esta página está pensada para gente que quiere explorar la posibilidad de vivir en otras partes del mundo, ya sean jubilados, inversores o aventureros. La semana pasada recibí un e-mail en el que promovían un seminario con esta frase: “Un estilo de vida del primer mundo sin los precios”. ¿A que se referían? ¿A Chile, quizás? No, no era Chile, era nuestro querido Uruguay y a continuación de esa frase matadora había una foto de Punta del Este sacada desde algún lado de la Playa Mansa. Asistir a este seminario titulado “Viva y Prospere en Uruguay” que empieza el 28 de noviembre y dura 3 días, cuesta 1.195 dólares por persona. Se va a llevar a cabo en el Radisson Montevideo Victoria Plaza, en este monto solamente está incluido el seminario, una recepción de bienvenida, despedida, un city-tour de Montevideo y los materiales de apoyo. Los gastos de pasajes, alojamiento y viáticos corren por cuenta de los participantes. El correo electrónico promete que en esos tres días se van a develar los secretos que van a permitirle a uno gozar de un país del primer mundo a mitad de precio, comprar propiedades e invertir aconsejado por expertos. Uno de los conferencistas es el mismísimo Ministro de Turismo del Uruguay, Héctor Lezcano, otro es Juan Federico Fischer del Estudio LVM de Montevideo, también hay varios inmobiliarios, la mayoría con sede en Argentina, y una persona del Banco Bilbao Vizcaya. El maestro de ceremonias es un americano llamado Lee Harrison dedicado a promover al Uruguay en el exterior, quien según lo que dice el correo electrónico, descubrió las tierras charrúas hace 3 años y ahora divide su tiempo en entre Montevideo y Punta del Este. Por supuesto que esta iniciativa me intriga y me parece por demás interesante, me da un poco de pena que como sucede muy a menudo, la idea de promover el país más agresivamente dando información concreta y práctica (movilizando hasta el Ministro de Turismo) venga de extranjeros, que por momentos parecen ser más eficaces en vender al Uruguay en el exterior que los mismos uruguayos.
Volviendo al tema de la percepción que tenemos de nosotros mismos versus lo que los demás piensan, hace poco me encontré tratando de defender Punta del Este de una agente de viajes neoyorquina. La mujer visitó Punta del Este el año pasado y salió con la impresión de que la ciudad estaba sobrevaluada, el servicio dejaba bastante que desear, la propiedad que alquiló no era lo que decían así que terminó mudándose a un hotel y parece que al no hablar español la vida se le hizo bastante difícil. Me decía “La verdad que no se compara con Southampton (un balneario a 2 horas y media de Nueva York) ni con la Costa Azul”. Entonces pensé, cuando voy a Punta del Este, vuelvo a casa, así que demasiado objetiva no soy, mi percepción está contaminada por el cariño que siento, pero ¿como ve a Punta del Este alguien que la visita por primera vez?. Punta es un balneario, una ciudad turística, ¿Se está haciendo todo lo posible por satisfacer a la gente que la elige como destino sobre otras opciones y alimenta la economía? Este es un caso particular, Punta del Este no tiene porque necesariamente fascinar a todo el mundo, pero a veces no puedo dejar de pensar que la actitud con la que se toma la crítica es demasiado displicente, en lugar de tomarla como una oportunidad de saber que es lo que están pensando los demás y tenerla en cuenta como un elemento más que de repente merece un poco de introspección. Aceptando las críticas que tienen una base lógica, no se compromete necesariamente la identidad de la ciudad, sin embargo parece que en muchos casos se elige ignorar todo lo que no sea alabanzas, ya que de todas maneras, sino no son esos que protestan, serán otros los que vienen. Punta de Este sigue vivo y creciendo, acaba de cumplir un siglo de vida, cada día hay más extranjeros que codician sus bellezas naturales y su tranquilidad ¿No es cierto? Al fin y al cabo, ¿No lo publicitan como “el primer mundo sin los precios”? Ojo que esto no sea en el fondo una visita al “cuarto de los espejos” como los que había en los parques de diversiones cuando yo era chica, entrábamos en el cuarto y nos reíamos al ver distintas versiones distorsionadas de nosotros mismos, en ese entonces nos parecía gracioso, ahora en un mundo en el cual la competencia cada día es más encarnizada, nos puede salir muy caro.
Florencia Sader
Noviembre 2007
Washington, DC

martes, 16 de octubre de 2007

Otra Espada de Damocles para la economía americana


¿Que tienen en común George Bush y Kathleen Casey-Kirschling?

Probablemente ya están hartos de oír hablar del primero y se preguntarán quien cuernos es esta tal Kathleen del apellido compuesto... bueno lo más importante que tienen en común el polémico presidente estadounidense y esta señora desconocida hasta ahora, al menos para mi, es que ambos forman parte de la generación de los baby bommers.

Se estarán preguntado que es esto, o quizás ya escucharon el término. Se llama baby boomers a las personas nacidas entre 1946 y 1964 resultado de una explosión demográfica que se vivió en los Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial. Cada día 10,000 personas celebran su cincuentavo cumpleaños en este país, se calcula que hay 78 millones de baby boomers. Los más jóvenes están cumpliendo 43 años y los más veteranos están por los 61, todavía forman una gran parte de la fuerza laboral de los Estados Unidos, pero se empiezan a ver nubes negras en el horizonte...

Kathleen Casey-Kirschling es considerada la primera baby bommer de los Estados Unidos ya que nació un segundo después de la medianoche del 1 de enero de 1946. Ayer lunes Kathleen, que hasta ahora se ganaba la vida como maestra y consultora en nutrición, aplicó para empezar a recibir su jubilación.

¿Qué va a pasar cuando esta caterva de gente, que en general goza de buena salud dejen de trabajar (muchas veces contra su voluntad ya que las empresas prefieren trabajadores jóvenes) y empiecen a cobrar su jubilación? Según la ley hoy en día, se puede empezar a reclamar el dinero acumulado a los 62 años, el cheque mensual aumenta si uno espera hasta los 67.

Las proyecciones dicen que si se sigue recaudando como hasta ahora, para el año 2030 cuando hasta los baby boomers más jóvenes estén en edad de jubilarse los morlacos no van a alcanzar para todos. En la actualidad hay 3.3 trabajadores para mantener un jubilado, para el año 2030 solamente van a haber 2. Según un estudio publicado por una organización llamada The Independent Institute (El Instituto Independiente) con sede en California, en el año 1950 había 16.5 trabajadores para mantener un jubilado ¿Qué diferencia, no?

Esta multitud es como una espada de Damocles que se cierne sobre el sistema de seguridad social americano (Social Security), ya que aunque mucha gente tomó sus previsiones y cuentan con algún otro tipo de ingreso para suplementar la jubilación, otros no pudieron o no pensaron en tomar previsiones y el Estado no va a tener dinero para mantener a todos, si la cosa sigue como está.

Enfrentados a este malón de canosos que dentro de poco tiempo va a querer cobrar la platita que contribuyeron durante sus años de trabajo, muchos hacen como el avestruz, especialmente los políticos en época de campaña, meten la cabeza en un hueco esperando que nadie se acuerde del problema, ya que no hay solución fácil. Aumentar los impuestos no gana votos y anunciar que se tiene que cortar beneficios que fueron prometidos, todavía menos. El consenso es que el problema existe pero nadie quiere cometer el suicidio político de implementar el remedio, en consecuencia se patea la pelota para adelante.


Este dilema de la sociedad americana está muy bien ilustrado en una sátira política escrita por Christopher Buckley llamada Boomsday. Christopher Buckley es el autor del libro “Thank You For Smoking” (Gracias por Fumar) del cual se hizo una película del mismo nombre que fue proyectada el año pasado en salas uruguayas. En esta oportunidad Cassandra Devine, la heroína de la novela de Buckley es una relacionista publica de 29 años desilusionada del gobierno y golpeada por la vida, que decide que la única forma de liberarse del peso que los jubilados imponen sobre los trabajadores mas jóvenes, es proponer una ley en la cual los veteranos tengan una serie de ridículos beneficios por cometer suicidio voluntario a la edad de 75 años. Esta idea es tomada por un político oportunista que la utiliza para promover su campaña y el proyecto de ley llega hasta el Senado. ¿Un disparate, no? Pero lo que no es un disparate es que la novela de Buckley da justo en el clavo, el problema existe y las futuras generaciones son las que lo van a heredar.

Según un artículo publicado por la cadena CNBC los baby boomers gastan la friolera de 2 trillones de dólares al año. Los más jóvenes están pagando todavía la educación de sus hijos y las hipotecas de sus casas. Los más veteranos, en muchos casos ya cumplieron con estas obligaciones y tienen más dinero para gastar en ellos mismos. Muchos de ellos están empezando a retirarse o a comprarse una segunda propiedad en otros países donde el costo de vida es más barato y el clima más amable, los favoritos son México, Costa Rica, Panamá y República Dominicana. Hay ciudades como San Miguel de Allende en México, donde los expatriados, en su mayoría jubilados de Estados Unidos y Canadá conforman el 12% de la población. Hay varios emprendimientos inmobiliarios pensados para este público.

Panamá lleva la delantera en cuanto a captar extranjeros se trata. Según la página de internet de la Embajada de Panamá, en 1998 el gobierno aprobó una ley que protege las inversiones extranjeras de 2 millones de dólares o más por 10 años ante cualquier cambio en las leyes laborales, impositivas y aduaneras. También el gobierno da facilidades a la gente que quiera radicarse en este país con incentivos, tienen un sistema que se llama “pensionado” que contrariamente a lo que su nombre puede sugerir, no está reservado a los jubilados, puede acceder cualquier persona de más de 18 años que pueda probar que tiene un ingreso de por lo menos 500 dólares mensuales de una agencia gubernamental o una compañía privada. El hecho de ser “pensionado” da derechos a descuentos del 50% en todo lo que sea recreación como ser cines, teatros, conciertos, eventos deportivos, 30% de descuento en ómnibus, barcos y trenes; 25% en los pasajes de avión, 50% en los hoteles de lunes a jueves y 30% de viernes a domingo, 25% en los restaurantes, ¿Interesante, no es cierto?

¿Y si nos importamos algunos veteranos a Punta del Este? Comparativamente nuestras propiedades siguen siendo baratas para ellos (con 200.000 dólares comprás solamente un monoambiente en una ciudad como Washington, DC), seguimos siendo relativamente seguros, algún robo aquí y allá, pero no somos San Pablo ni México donde los ejecutivos no ponen el cargo que tienen en su empresa en sus tarjetas personales por si los llegan a secuestrar; tenemos casinos, hospitales, cines, boutiques, restaurantes... ¿Nos molestarían tanto algunos canosos con camisas hawaianas? ¿Da para pensarlo, no?

sábado, 22 de septiembre de 2007

Las penas son de nosotros, las casitas son ajenas




El 17 de septiembre el congreso de los Estados Unidos aprobó por una abrumadora mayoría de 348 a 72 una serie de medidas destinadas SUPUESTAMENTE a ayudar a los que compraron propiedades mediante las famosas subprime loans o hipotecas no tradicionales, que se daban como pan caliente durante la reciente bonanza inmobiliaria (de la que queda solamente el recuerdo) a gente que no tenia una buena historia crediticia. Se estima que casi 2 millones de personas están en peligro de perder la propiedad que compraron con hipotecas de interés variable, cuando este se ajuste después de una tasa introductoria muy baja creada para seducir hasta los más estoicos. Según lo que dicen las noticias, en este momento hay por lo menos 600.000 personas que están atrasadas en los pagos de su hipoteca que se pueden beneficiar directamente de las disposiciones recientemente aprobadas. Estas medidas que fueron anunciadas sin mucho bombo, más bien a lo calladito, (el diario The New York Times decidió darle a esta noticia unas pocas líneas al final de la cuarta pagina de la sección Business el 19 de Septiembre) le dan la oportunidad a la gente que tiene este tipo de hipotecas de refinanciarlas con términos mas favorables, garantizados por la FHA (Federal Housing Administration) una agencia gubernamental que asegura hipotecas, creada en 1934 durante la presidencia de Roosevelt, para que el “sueño americano” de la casa propia fuera accesible a más gente y los bancos pudieran prestar dinero más tranquilos, sabiendo que si las papas queman la FHA responde.

La gente que no puede pagar sus hipotecas puede acogerse a estas medidas siempre y cuando cumplan los siguientes requisitos: que hayan pagado las cuotas mensuales a tiempo en los últimos 6 meses antes que la hipoteca se ajustara a un interés más alto, el interés de la hipoteca se ajuste en el periodo que va de junio del 2005 a diciembre del 2009, hayan pagado por lo menos un 3% del capital o tengan el efectivo equivalente a este monto, puedan probar que han estado empleados o percibiendo un ingreso mensual de forma constante en los últimos años, demuestren que ganan suficiente dinero por mes para pagar la nueva hipoteca asegurada por FHA así como sus otros gastos fijos. También se propone incrementar el monto máximo de la hipotecas que esta agencia asegura de U$S 362.000 a medio millón de dólares.

¿Que lindo que suena todo, no? El gobierno al rescate de los pobrecitos que van perder sus propiedades… el gobierno al rescate de las pobres victimas del dúo dinámico (ya no tan dinámico) CORREDORES DE HIPOTECAS-CORREDORES INMOBILIARIOS, el gobierno cuan súper-héroe, al rescate de los inocentes consumidores que no entendían en lo que se estaban metiendo. Pues señor: si no entiende el papel que tiene enfrente, entonces NO FIRME! Bueno, la verdad es que todos querían tener un pedazo de la suculenta torta inmobiliaria, los detalles no importaban demasiado, de todas maneras los precios seguían subiendo y subiendo y las propiedades se vendían en tiempo record.

La verdad de la milanesa, según lo que yo veo, es que estas medidas no están destinada a ayudar a los que bobos y especuladores que se metieron en este berenjenal solitos comprando propiedades que no podían pagar con hipotecas que no entendían, como lo presentan, sino a los bancos, para que estos no se encuentren con millones de propiedades que no pueden vender en un mercado deprimido al precio que las tomaron y (OH HORROR) dejen de percibir los intereses que estas hipotecas generan.

¿Que pasa con la gente más sensata que optó por hipotecas más conservadoras que parecían muy insípidas durante el VIVA LA PEPA inmobiliario? ¿O la que pensó hizo cálculos y no se compró la propiedad que quería sino la que podía? Bueno esa gente, hablando mal y pronto, se jode. Parece que es más lucrativo especular y no pensar en todas las posibles consecuencias de nuestros actos, como un adolescente maleducado hay que dejar que el papito-gobierno te solucione los problemas, con la plata que recauda de todo el resto, por supuesto.

Aunque estas medidas fueron aprobadas en el congreso por una abrumadora mayoría, hay mucha gente indignada con esta este nuevo capitulo de la saga de la crisis inmobiliaria, en: http://cnnmoneytalkback.blogs.cnnmoney.com/2007/09/12/is-refi-rescue-a-bailout/, un foro de opinión de CNN, se publicaron 160 comentarios, déjenme que les traduzca algunos para que vean lo que la gente tiene que decir:

“No debería haber ningún ‘rescate’. Los riesgos eran evidentes tanto para los inversionistas como los compradores cuando los tomaron. Se puede decir que los que compraron las propiedades fueron las victimas, pero sabían cuanto dinero ganaban por mes y el sentido común debería haberles dicho que no compraran una casa que no podían pagar. Había dinero que ganar de estas inversiones de alto riesgo, pero ese dinero debía permanecer en manos privadas, lo mismo se aplica a las pérdidas.”

Comentario de Jeff de Pittsburg, Pennsylvania.


“Este ‘rescate’ es para los inversores que dieron los préstamos o invirtieron en bienes raíces. Los que compraron casas no pueden perderla porque en realidad nunca fueron los verdaderos dueños, simplemente pidieron prestado mucho dinero. Este es un ‘rescate’ pagado por los contribuyentes para que los ricos no pierdan sus inversiones.”

Comentario anónimo.

“Me opongo rotundamente a que usen los dólares recaudados con mis impuestos para rescatar a la gente que en se metió en hipotecas para comprar casas que no podían pagar. Si usted no puede comprar una casa, no puede y punto, esta clarísimo. Cualquier esfuerzo de rescate sirve solamente para prolongar lo inevitable.”

Comentario de Scott de Los Angeles, California

“Mi esposa a menudo me pregunta: ¿Como lo hacen? Cuando vemos a gente que gana igual que nosotros viviendo en mansiones. Yo le digo que algún día van a tener que enfrentar las consecuencias, ella me dice que eso no va a pasar. Por favor no me digan que mi mujer tenia razón una vez más!”

Comentario de Roban de Melbourne, Florida

Bueno como verán este nuevo capítulo del culebrón inmobiliario no tiene desperdicio. Uno puede estar en desacuerdo con muchas de las maneras en la que se utiliza el dinero de los contribuyentes (como la guerra en Irak), pero este es otro ejemplo de como ser responsable a veces no paga. Se habla de que estas son disposiciones tomadas para evitar una crisis mayor que hunda todavía más el ya abatido mercado inmobiliario, no voy a negar que algo de eso hay, pero yo lo veo más como una excusa tardía por haber hecho la vista gorda mientras los bancos daban a diestra y siniestra préstamos a gente que obviamente no podía pagarlos. Este es otro ejemplo del gobierno disfrazado de corderito “salvando” a sus hijos favoritos, para que no dejen de percibir los intereses de millones de hipotecas. Y otra vez pagan justos por pecadores, ¿Esto pasará solo en USA?
Publicado en el Diario Correo de Punta del Este el 23 de septiembre de 2007