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miércoles, 6 de noviembre de 2013

Punta del Este en toda su orfandad

El día martes 5 de noviembre se llevo a cabo la tercera audiencia pública del Municipio de Punta del Este, en el marco de la ley 18.567 que prevé estas instancias participativas, en las que este experimento del tercer nivel  de gobierno rinde cuentas ante la ciudadanía.
La convocatoria fue buena. Una casi colmada Liga de Punta del Este, a la que acudieron los vecinos de toda la vida, extranjeros residentes, gente del Barrio Kennedy, algunos representantes de organizaciones vecinales y los agitadores de siempre. Una excelente representación de los diferentes personajes que componen la rica y heterogénea vecindad puntaesteña, se aprestó a sentarse por una hora y media a escuchar los discursos de los concejales y el alcalde de Punta del Este. La rendición de cuentas fue una suerte de narración en la que se enumeraron los distintos proyectos en los que participó el municipio. Nada de números ni de presupuestos, mucha relato por parte de los representes municipales.
La mayoría de los concurrentes se había acercado seducidos por la instancia participativa, ya que una vez finalizados los monólogos, interrumpidos por alguna pregunta u observación, se le dio la oportunidad a la gente de participar. A esa altura mucha de ella ya se había retirado, vencida por el hambre, el cansancio o el aburrimiento.
Los valientes vecinos que se quedaron plantearon problemas que parecen ser siempre los mismos, y si no son los mismos, son muy parecidos a los que hemos escuchado en las dos audiencias anteriores. El  estado de los espacios públicos, el descuidado patrimonio, la seguridad, los ruidos molestos, el abandono de algunos edificios y galerías, el estado de la avenida Gorlero, fueron algunos de los temas que se trataron en esta audiencia pública.
Las respuestas también son similares. Expedientes presentados ante la intendencia que se demoran, disculpas, excusas. Pocas soluciones y muchos reclamos.
Considero muy importante destacar la ausencia de los directores de la Intendencia de Maldonado. Solamente se contó con la presencia de una maestra de la Dirección de Cultura, que casualmente era la mujer de uno de los concejales del Municipio de Punta del Este. El resto de los directores brillaron por su ausencia.
Es triste comprobar que Punta del Este sigue siendo el lugar al que se exprime al máximo, pero cuando llega el momento de asignar recursos o de escuchar los reclamos o sugerencias de los vecinos que pagan cuantiosas contribuciones inmobiliarias, nadie de la Intendencia Municipal de Maldonado considera ni siquiera necesario concurrir para dar la cara.

domingo, 20 de noviembre de 2011

La lección que nos dejó la Ermita de la Virgen de la Candelaria

Juntemos una imagen religiosa con gran arraigo en la comunidad, una playa, una construcción de más de cuatro metros de alto, un grupo de vecinos, una comisión de patrimonio con apenas un año de existencia, un municipio, una donación de una familia, fallas de comunicación entre un municipio y su gente, una red social, los medios de comunicación locales y tenemos: la polémica de la Ermita de la Virgen de la Candelaria, una madeja muy difícil de desenredar y que lamentablemente está dividiendo a los puntaesteños.
El Municipio de Punta del Este dejó públicamente asentada su posición este sábado pasado, a través de una reunión entre el Alcalde, vecinos y representantes de la Comisión de Patrimonio de Punta del Este que duró la friolera de tres horas y media: La Ermita de la Virgen de la Candelaria no se modifica. Si del municipio depende, va a quedar tal como está ahora, ya que fue aprobada unánimemente en su momento, por los concejales.
El proceso democrático es así, nos recordó nuestro Alcalde, elegimos a nuestros gobernantes y ellos después toman decisiones por nosotros. Si se equivocan, nuestra oportunidad de desaprobar su gestión es en las urnas, si estos se postulan nuevamente. Son las reglas del juego: los políticos lo saben, los ciudadanos tampoco lo ignoran, a llorar al cuartito- no al cuarto oscuro, en ese se vota-.
Aparentemente, el grupo de ciudadanos descontentos con la ermita emplazada en la playa de El Emir, no somos suficientes, el Alcalde dice recibir las felicitaciones de otros vecinos que están encantados con el proyecto. En fin, el tiempo dirá si el discutible tratamiento de este asunto hizo alguna mella en el municipio y sus actuales integrantes.
Lo que no se puede negar es que Punta del Este, especialmente la península necesita mantenimiento, mucho más del que tiene hoy. Este domingo, salió en el diario argentino La Nación, un artículo titulado “Punta Premium” en el que se habla de la garzonización o rochización de las inversiones. Esto no es ninguna novedad, hace rato que el desarrollo se va corriendo hacia el Este, ya que mucha gente que venía a buscar sol, playa y tranquilidad, ya no lo encuentra en las inmediaciones de la península, sino que más bien se enfrenta a bullicio, tráfico, pozos y sombras de edificios.
La península es el lugar donde no sólo nació Punta del Este, sino dónde se encuentra gran parte de las atracciones turísticas enumeradas por la página web del Ministerio de Turismo: Puerto Nuestra Señora de la Candelaria, Imagen de Nuestra Señora de la Candelaria, Faro de Punta del Este, Plazoleta Gran Bretaña, Plaza Artigas (Paseo de los Artesanos), Plazoleta Rincón del Ingenio, Paseo de esculturas de las Américas, Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria, Avenida Gorlero y Rambla de Circunvalación.
¿En qué estado se encuentran las plazas, paseos, construcciones, avenidas y ramblas enumeradas en esta lista? Basta darse una vuelta para ver cuán justificada es la preocupación de los vecinos que poco a poco –primero por las redes sociales, luego organizando espontáneas reuniones- están tratando de hacerse oír.
Veremos si del otro lado hay alguien que los quiera escuchar, y reconocer que muchos de sus reclamos son justificados, legítimos y necesarios.