domingo, 5 de mayo de 2013

Motín a bordo


“Barcos de amplio velamen, pero sin timón, no saben adivinar su propia ruta: ignoran si irán a varar en una playa arenosa o a quedarse estrellados contra un escollo”. Fragmento del Hombre Mediocre de José Ingenieros.

Las mujeres de Maldonado interesadas en la política tuvimos una oportunidad única el año pasado de participar de un ciclo de capacitación, que proféticamente se llamó “Mujeres al Timón.” Estos talleres temáticos se llevaron a cabo durante cuatro sábados en la Junta Departamental. El objetivo era educar a las mujeres en temas relacionados a la política y promover la participación de las mismas en las listas, con vista a la ley de cuotas que será implementada por única vez en las elecciones nacionales del 2014. Esta establece una participación más equitativa de ambos sexos en la integración de órganos electivos nacionales y departamentales y la dirección de los partidos políticos: de cada tres postulantes a los cargos, uno debe ser de un sexo diferente.
Confieso que nunca fui muy amante de esto de agrupar a la gente por características que no elegimos, como ser género, raza, edad, lugar de origen o cualquier otra particularidad con la cual se pretende encasillar a un grupo de individuos. Es por eso que dudé antes de apuntarme en los seminarios de “Mujeres al Timón.” Pudo más la curiosidad y las ganas de aprender acerca del proceso electoral de nuestro país. No salí defraudada, durante cuatro sábados me senté el cómodo sillón de algún edil de la Junta Departamental y escuché disertaciones muy esclarecedoras, como la de la politóloga inglesa radicada en Montevideo, Niki Johnson, que hizo un resumen de la participación femenina en los gobiernos nacionales a lo largo de la historia.
La asistencia a estos talleres superó las expectativas de las organizadoras, a las fernandinas se sumó un importante contingente de Rocha. Mujeres de distintas edades, profesiones, clases sociales y localidades del departamento colmamos el recinto de la Junta Departamental. Era un grupo heterogéneo con un interés en común: aprender. En los ejercicios prácticos nos agrupábamos por partido político; junto con otras cuatro o cinco más nos autodenominamos las sin partido o indecisas, y haciendo nuestra momentánea indefinición a un lado, debatíamos los temas propuestos y tratábamos de lograr el consenso necesario para presentar nuestra posición al resto del grupo. 
Todos los grupos humanos tenemos nuestras particularidades, características que nos hacen fuertes y nos unen y otras que nos debilitan y separan. Lamentablemente vi prevalecer las segundas en relación a un incidente con respecto a unas firmas que tuvo lugar el mes pasado. A mi parecer, el tratamiento de lo que pudo haber sido un problema interno, resuelto dentro de la Red de Mujeres Políticas, agrupación  que supuestamente promueve la solidaridad  y el empoderamiento de las mujeres, en vísperas de la aplicación de la esperada ley de cuotas, distó mucho de ser caritativo, respetuoso y ni siquiera solidario.
Quiero pensar que la Red de Mujeres Políticas puede reponerse de este revés, que los tímidos intentos de apelar a la unidad promovida por ser del mismo género, no fueron borrados de un golpe de timón, y va a primar la solidaridad femenina por sobre los egos, las rencillas dentro y entre los distintos partidos y los intereses particulares.  
Quiero pensar que el barco que zarpó gracias al esfuerzo de un pequeño grupo de mujeres emprendedoras que llevaron esta iniciativa adelante con todo lo que esto conlleva, va a llegar a buen puerto y no va a quedar encallado por la falta de visión e intolerancia de unas pocas.  

viernes, 19 de abril de 2013

De cacerolazos, la vieja, Rodete, valijas y otras yerbas

Participar de las manifestaciones populares siempre tiene algo removedor, uno tiene la ilusión de transformarse por un rato en protagonista de la historia. 

Confieso que planee mi viaje a Buenos Aires sabiendo que me iba a tocar estar en el cacerolazo del 18 de abril o el 18A, como lo llamaron. La mayoría de mis amigos argentinos iban a participar de alguna manera u otra, unos marchando, otros coordinando la compra de unos gigantescos globos de helio con los colores de la bandera argentina y leyendas estampadas. Los vi, eran unos globos majestuosos que se elevaron sobre la multitud con consignas como: unidos en libertad, justicia independiente, no a la re re elección y oposición unida.
Gran parte de la gente que conozco en Buenos Aires iba a ser parte de alguna manera u otra de la tercera protesta contra el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.


La manifestación que yo viví en una tibia noche de abril por las calles de Buenos Aires fue pacífica, respetuosa, multitudinaria y hasta me aventuro a decir un tanto descafeinada. ¿Por qué digo esto último? ¿Qué sentido tiene?
La civilizada concentración del jueves pasado presentó un importante contraste a la vehemente ansia de poder y al apasionado e incendiario relato kirchnerista de la realidad argentina. Quizás fue mi sensación, pero a pesar de que a diferencia de las otras marchas esta iba a contar con el apoyo de la oposición, el gran protagonista siguió siendo el pueblo. Un pueblo demasiado solo, huérfano de representes que tengan la fuerza y los cojones para enfrentarse con la presidente y darle una dosis de su misma medicina. Los líderes de la oposición disfrazados de ciudadanos comunes, simplemente hicieron número. 

Hablando con amigos míos que participaron de la protesta, todos me dijeron, que sentían que no tenían a nadie que los representara. Lo veo, es evidente que para mucha gente es así. Gran parte del pueblo, ese con el cual me mezclé, ese que llevaba carteles caseros con reclamos y consignas, y tomaba la calle con improvisados instrumentos de percusión estaba solo. Esa orfandad se me hizo evidente en las calles de Buenos Aires el jueves 18 de abril del 2013 y me dejó una suerte de melancolía que no me abandona.

La indignación y sensación de impotencia es palpable dentro de los barrios de clase media dentro de los cuales normalmente me muevo , cuando visito esta ciudad. El taxi que me tomé en Aeroparque era manejado por un señor de unos sesenta y tantos años que me urgió a ir a la marcha, y cuando supo que era uruguaya fue imposible no hablar de la vieja y el tuerto, el escándalo destapado recientemente en el programa del periodista Jorge Lanata, en el cual se mencionan las valijas llenas de dinero que supuestamente viajaban a Uruguay entre otros destinos, y el dudoso personaje que hizo todas estas acusaciones. “Rodete, lo llamamos nosotros” me dice el hombre con un tonito irónico y la gracia característica de muchos porteños, refiriéndose al joven Leonardo Fariña, uno de los personajes de la semana, que alimentaron la rabia popular entre algunos sectores.

El relato oficial también despierta pasiones, agradecí la ocasión de escuchar la otra campana de la boca de otro  taxista, el día después de la marcha. En este caso era un uruguayo radicado en Buenos Aires desde 1986 que defendió vehementemente en los veinte minutos que duró mi viaje, la gestión del actual gobierno, demonizó al grupo Clarín y vivió la manifestación del 18A como una afrenta personal.

El jueves de noche, cuando volví al lugar donde me estoy quedando, cansada de la caminata por la avenida 9 de Julio y con la cabeza llena de imágenes y sensaciones de lo que acababa de vivir, me encontré que una amiga había escrito algo que reflejaba muy bien mi, en ese entonces inexplicable, desazón:

“una suerte de desánimo me invade ...
hoy es la marcha 18A para mostrar nuestro descontento ...
me siento un poco idiota ...

no pertenezco a ningún partido político, voy por las mías ,porque me hace mal ver a la Argentina como está ...
no me siento representada por nadie, me hace “ruido“ esto de ir a la calle ,manifestarse un rato para luego volver a casa ...
meterme en una cama calentita y comentar por las redes sociales ...’señora de la casa que se queja’...

La verdad...me siento una idiota 
algo se me escapa...”


Tengo la misma sensación Daniela, a mí como espectadora y amiga de este pueblo querido también se me escapó algo. 

sábado, 6 de abril de 2013

Reinas y señoras del lugar


Llegó la época de las solitarias caminatas por la playa acompañada de mi perra Cleo.
Cleo es una golden retriever que acaba de probar las delicias y responsabilidades de la maternidad, y aguarda con impaciencia las señales de que estoy pronta para invitarla a que me secunde en uno de nuestros paseos matinales.  Espera con manifiesta ansiedad el momento de compartir un poco de tiempo a solas con su dueña, lejos de dos demandantes y rechonchos cachorros de apenas 15 días.
La playa se extiende inmensa para nosotras dos. El mar embravecido de un color gris plomizo no invita a bañarse, sino que impone un sobrecogedor respeto. Nuestras huellas nos siguen, son las únicas en la playa, las olas barrieron los rastros del paso de otros seres.  La playa es toda nuestra, somos las dueñas y señoras del lugar. Compartimos nuestro provisorio reinado con una bandada de gaviotas y eventualmente hacia el fin de nuestro paseo, nos topamos con un solitario pescador que espera el pique de esa elusiva corvina.
Es una época que puede ser melancólica en Punta del Este.  Vemos día a día como el verano nos abandona, los comercios cierran para dar licencia a su personal, de un día para otro se apagan los semáforos. Los locales lo vivimos casi como un rito “Apagaron los semáforos, ¿viste?” nos decimos unos a otros con un airecito cómplice.  
Cuando llega la noche, los numerosos edificios que pueblan el paisaje tienen apenas dos o tres luces encendidas, dándole a la ciudad un aire misterioso. Punta del Este en esta época del año no es para todos, muchos encuentran inquietante su solitaria belleza. Extrañan el bullicio de la gente, el tráfico, las luces. Esos son los que se vuelven a sus lugares de origen, los que ya no me acompañan en mis caminatas matinales con Cleo.
Cleo y yo sabemos que nuestro reinado dura poco, que son apenas unos días en los que nuestras huellas son las únicas de la playa de Punta de Piedras. Mientras tanto lo disfrutamos y antes de volver a casa juntamos algunas ramitas y piñas para prender la chimenea. Viento fresco, olor a mar y madera quemándose, aromas de Punta del Este en otoño, un placer reservado para unos pocos.

martes, 12 de marzo de 2013

A CABALLO POR EL PAGO MÁS GRANDE DE LA PATRIA


Hace 27 años que en el corazón del país se celebra la fiesta más criolla de la región. Es la Fiesta de la Patria Gaucha, orgullo del departamento de Tacuarembó.
Este año tuve la oportunidad de asistir por primera vez a esta celebración de nuestras raíces, y pude comprobar en carne propia, que la tradición gauchesca sigue viva y transmitiéndose de generación en generación. La Fiesta de la Patria Gaucha es -para los que somos de la ciudad- una oportunidad de reencontrarnos con la gente del campo y recordarnos cómo era y en muchos casos sigue siendo, la vida de gran parte de nuestro pequeño país. 
La fiesta se realiza en el predio  de la Laguna de las Lavanderas, a la entrada de la ciudad de Tacuarembó. Tuve la fortuna de llegar a la Patria Gaucha como se debe, a caballo por el quebrado y hermoso campo del departamento más grande del Uruguay.
Salimos el jueves 7 de marzo de una estancia en Cuchilla Laureles a 70 km de la ciudad de Tacuarembó. Nuestros guías eran Darío y Nelson, dos baqueanos de la zona, que nos iban contando en su español aportuguesado de la gente de la frontera, de qué se trataba lo que íbamos a ver. Sus palabras rezumaban el orgullo de ser parte de una fiesta que celebra nuestra historia y nuestras tradiciones.
Nada de lo que había leído me había preparado para experimentar la miríada de sensaciones que tuve al ser parte del desfile del sábado, con mi caballo Pico Blanco. Tampoco estaban preparados mis compañeros de cabalgata: mi marido norteamericano, un amigo francés, una arquitecta y un ingeniero de Montevideo. A esta altura ya habíamos cabalgado más de 60 kilómetros juntos, compartido aventuras e intercambiado recetas para los dolores musculares, después de tremenda proeza.
El olor de los caballos, del asado y del humo. Las voces de los gauchos, los relinchos y el sonido de los cascos de casi 3000 caballos en el pavimento, todavía resuenan en mi memoria mientras escribo estas líneas en la comodidad de mi casa de la ciudad.
El desfile del sábado 9 de marzo era una línea interminable de jinetes de todas las edades, todos con sus mejores galas, alineados, marchando de a tres al trotecito por la avenida Manuel Oribe, para terminar a la altura de la plaza en el centro de la ciudad de Tacuarembó. Un inmenso mar de sombreros, banderas y pingos de todos los pelos imaginables desfilaban airosamente al son de los gritos de “Viva la Patria” que animaban a la multitud de jinetes. Los forasteros desfilamos con la sociedad criolla “Patria y Tradición”, fundada en 1945, la más antigua de la región.
La Fiesta de la Patria Gaucha, dista mucho de ser una simple criolla. Es una gran celebración de cinco días, en los que doce sociedades criollas o aparcerías participantes y nueve sociedades invitadas compiten en una serie de actividades, sumando puntos en pos del gran premio del evento. Se compite en pruebas de campo, como carrera de potros, jineteadas y concurso de doma. Las aparcerías  recrean con gran esmero construcciones de la época artiguista en el Fogón Criollo. Se elige entre las jovencitas a la  Flor del Pago, que no sólo debe ser bella, sino que debe demostrar su habilidad en las tareas del campo y  se premia la elegancia y  organización del Desfile Gaucho. Se pasa de la simple criolla a un evento complejo e integrado por muchas actividades que buscan plasmar las variadas realidades camperas. Están presentes la música folklórica, las danzas típicas, la cocina criolla y la oportuna verborragia de los payadores. La Patria Gaucha es una verdadera celebración de la vida del campo, un homenaje a su gente y a su fiel compañero, el caballo criollo. El norte del país se viste de fiesta y la ciudad de Tacuarembó es una generosa anfitriona que acoge a gente de todo Uruguay y el sur de Brasil.
Mi amigo Avit, un francés, apasionado por los caballos y este tipo de aventuras, vino especialmente de Nueva York para la cabalgata por Tacuarembó hasta la Patria Gaucha. Cuando fui a dejarlo en el Aeropuerto Carrasco el domingo, fui hasta el local del Ministerio de Turismo para pedir información de este evento. Grande fue mi sorpresa y desilusión al ver que no tenían nada que ofrecerme, solamente un mapa de la ciudad de Tacuarembó.  Sería bueno que los burócratas de la ciudad también miraran un poco el campo y reconocieran que nuestra identidad no es sólo sol, playa y carnaval.



lunes, 25 de febrero de 2013

Maldonado a puro galope

Clase de adiestramiento

Existe en Punta del Este, a escasos kilómetros del asfalto y los hoteles cinco estrellas, un mundo muy distinto, donde las botas de cuero de potro reemplazan a los tacos altos y la prenda más usada es la bombacha de campo. Un mundo en el que es común ver los amaneceres, no por un larga trasnochada, sino porque hay que levantarse al alba con el trino de los pájaros y los relinchos de la caballada. En este universo, tordillos, gateados, lobunos, tostados, alazanes, malacaras y overos salpican los verdes campos en una multicolor sinfonía.
Es el mundo de la hípica, una industria que viene desarrollándose a puro galope.
Dicen que la patria se hizo a caballo, y hay pruebas fehacientes de que la fascinación por este bello animal sigue intacta, y crece año a año en el departamento de Maldonado.
Los Federales, Club Hípico Parque Burnett,  Montana Ranch, Los Palmares, East Ranch, Haras El Alma, Cabaña Septiembre, Haras Godiva, CEPE, La Corona, Haras Nahuel, La Baguala, estos son sólo algunos de los nombres de establecimientos que se han instalado en Maldonado en los últimos años que giran en torno al caballo.

De fiel compañero del gaucho a estrella internacional

Un emprendimiento que consta con 17 años en la zona, es la Cabaña Septiembre, de Green Belt, S.A. Este establecimiento modelo consta de unas 200 hectáreas en la zona de José Ignacio y se especializa en caballos criollos. Septiembre ha sido merecedora del premio “Cabaña del Año” otorgado por la Sociedad de Caballos Criollos del Uruguay, por 13 años consecutivos. Cuenta con un predio de 200 hectáreas y  unas 150 yeguas en cría. Este establecimiento emplea entre unas 30 a 40 personas, directa e indirectamente, entre peones, entrenadores, cuidadores, proveedores, veterinarios, etc.
Los caballos criollos han tenido un importante resurgimiento en los últimos años, gracias al impulso de los criadores brasileros. El caballo criollo tal cual la mayoría de nosotros los conocemos, ha ido  cambiando, estilizándose, transformándose en un excelente caballo deportivo, gracias al influjo de sangre de caballos chilenos. Esta raza se caracteriza por su versatilidad, su mansedumbre y resistencia. Es un caballo que soporta bien vivir a la intemperie y conserva un buen estado aún en condiciones que distan de ser ideales.   
Los caballos de Septiembre tuvieron un destacado desempeño en el Exposición Rural de este año, haciéndose del premio Gran Campeón y Gran Campeona.
Freno de Oro

El premio máximo para esta raza es el Freno de Oro, una competencia en la que se elige al mejor ejemplar de esta raza, y consta de ocho pruebas funcionales, algunas de estas son: morfología, andares, rayada y vuelta sobre las patas, prueba de campo y mangueira (prueba con ganado).  Al Freno de Oro se presentan unos 1800 animales y terminan concursando apenas unos 100. Esta prueba ahora también se realiza en Argentina y Uruguay, pero el gran desafío continúa siendo en Brasil. De Cabaña Septiembre viene Jagüel Bocapreta, el único animal extranjero que llegó al podio de los vencedores de esta prestigiosa prueba en tierra “verde y amarella”.
Esta revalorización del caballo criollo vino acompañada de la suba de precios de buenos ejemplares. Una yegua reproductora con buena sangre puede superar los U$S 150.000 y en Brasil se han alcanzado precios record por padrillos de cerca del millón de dólares.

Por una cabeza de un noble potrillo…

Del otro lado del arroyo Maldonado, cerca del Tambo Lapataia se encuentra el CEPE (Centro de Entrenamiento Hípico Punta del Este), un moderno establecimiento con 5 años de antigüedad, destinado al entrenamiento de caballos pura sangre  de carrera.  En la actualidad el CEPE entrena unos 40 animales, que en su mayoría terminan corriendo en el hipódromo de Maroñas.  Este 6 de enero pasados, el día del Gran Premio Ramírez, cuatro caballos entrenados en este establecimiento se aseguraron el segundo, tercer y cuarto puesto en importantes carreras.
CEPE

El propietario de este establecimiento, Edgardo Menghini, cuenta con uno similar en San Pablo, que funciona hace ya 20 años, y le aseguró a esta cronista que este centro es responsable de un 5 % de los caballos que compiten en los hipódromos de esta metrópolis. En una entrevista telefónica, Menghini hizo hincapié en la importancia de contar con buenos entrenadores y un ambiente tranquilo y propicio para el desarrollo de estos animales, que al ser exigidos a temprana edad en condiciones que no les son naturales, tienden a ser muy frágiles. También recalcó la importancia de contar con excelentes instalaciones y personal de confianza.
Los caballos de carrera comienzan muy jóvenes, a los tres años se encuentran en su apogeo, y si tienen la suerte de completar su entrenamiento y  participar en carreras sin sufrir lesiones graves, a los mejores ejemplares les espera un futuro como reproductores. Cada animal es atendido por unas 4 personas que están en contacto permanente con el equino. Estos animales requieren el cuidado de atletas olímpicos, toman agua sin cloro, entrenan en una pista de arena que es alisada diariamente y a diferencia de los caballos criollos que en su mayoría están a la intemperie, duermen en modernos boxes. El CEPE cuenta con dos pistas, una de arena de 1600 metros de largo y otra de césped de 1400 metros, piscina de natación para caballos y servicios de veterinaria las 24 horas.

Una raza elegante y resistente

Cerca de Piriápolis está Haras El Alma. Este comenzó como un emprendimiento familiar en 1995. En el año 2006 conocen el “Endurance” o Enduro- una disciplina ecuestre que está tomando cada vez más fuerza en nuestro país- y empiezan a criar animales para este deporte.
El Enduro pone a prueba la velocidad, habilidad y la resistencia física y psicológica de caballo y jinete, ya que ambos deben recorrer grandes distancias en un día a través de los más diversos terrenos. Hay pruebas de diferentes distancias, pero se llega a correr hasta 160 kilómetros.  La clave está en la capacidad del  jinete de dosificar el esfuerzo de su caballo y llevar un ritmo adecuado durante la prueba. Durante la carrera se le toman las pulsaciones al caballo,  y no necesariamente gana la dupla que  haya llegado primero, sino que en el momento de adjudicar los premios, se toma en cuenta el estado general del animal, durante y después de la carrera.
La raza que mejor se adapta a estas carreras de larga distancia es el caballo árabe. Los animales que se presentan a estas pruebas son sometidos a un riguroso entrenamiento. Criadores uruguayos exportan animales criados en nuestros campos a los países árabes para esta actividad.
El remate de caballos árabes que se celebra en el Hotel Conrad, es ya un clásico del mes de enero y va en su edición número veintinueve.

Un caballo por cada ocho personas

Uruguay es el segundo país del mundo en relación a habitantes por caballo. Por cada 8 uruguayos tenemos un equino. El primer lugar lo tiene Mongolia, que tiene igual número de habitantes que caballos. Todos los que tenemos la suerte de recorrer periódicamente el campo uruguayo, estamos acostumbrados a ver caballos pastando libres entre el ganado vacuno. Muchos países no pueden darse ese lujo.
Mauricio Delucchi, un reconocido entrenador de caballos que actualmente vive en la zona dijo “ Punta del Este y sus alrededores está sufriendo un proceso similar al que he visto en Palm Beach en los Estados Unidos, la Costa del Sol en España, o el interior del estado de São Paulo en Brasil. Se están dando todas las condiciones para que en 10 años, esto se convierta en una importante comunidad ecuestre, a nivel regional.” Uno de los mayores desafíos que pueden frustrar el desarrollo de esta nueva industria, según  Delucchi  es la burocracia y l altos costos asociados al traslado de animales a nivel regional.
Cabalgata por la playa de Jose Ignacio

La industria hípica como atracción turística

Otra de las disciplinas ecuestres que atrae mucho público, es el Polo. Actualmente el departamento de Maldonado cuenta con una de las mejores canchas del país en Estancia Vik, próxima a José Ignacio. Es en Vik  y Punta del Este Polo Club donde se desarrollan algunos de los torneos más mediáticos de la temporada, ya que no sólo cuentan con las estrellas argentinas del llamado “deporte de los reyes” sino que algunos famosos se animan a calzarse las botas y probar su destreza a todo galope.
Atalaje

Un establecimiento digno de mención es Haras Godiva, un exclusivo centro ecuestre próximo a José Ignacio, muy popular con los extranjeros que visitan la zona y conforman más del 90% de su clientela. El éxito de Haras Godiva radica en su ubicación privilegiada, atención personalizada y sus idílicas cabalgatas por la playa. En este establecimiento es común encontrarse con europeos y norteamericanos que vienen a disfrutar de una experiencia inolvidable, como lo es la “Cabalgata de la Luna Llena” que se realiza en la temporada de verano. Cuenta también con clases de dressage o adiestramiento clásico, pensionado equino y atalaje. 
Cabalgata de Luna Llena, Haras Godiva
Polo en Estancia Vik



lunes, 11 de febrero de 2013

El Muelle de Mailhos iluminó Punta del Este



Foto de Alvaro Perez Tort
Y se prendieron más de 300 velas. Cada una de ellas representó un recuerdo, una vivencia, una anécdota, de los muchos que se acercaron al Muelle de Mailhos la noche del 10 de febrero.
Unas 500 personas respondieron a la convocatoria de un grupo de vecinos de Punta del Este.  
La consigna era simple: “Una vela por el Muelle de Mailhos”. La idea: rescatar este pedazo de la historia de Punta del Este del olvido en el que parecía sumido.
Empezaron a llegar temprano, cuando aun no se había puesto el sol. Familias, matrimonios mayores, grupos de amigos, abuelos con nietos. Todos querían ayudar de alguna manera, colocando los improvisados fanales, prendiendo las velas, juntando firmas. Todos los allí presentes sentían este pequeño muelle como suyo, querían ser parte de esta silenciosa manifestación. Muchos trajeron sus velas y sus ganas de compartir historias que tenían este lugar privilegiado como escenario.
El entusiasmo de la gente era palpable, unos niños aparecieron con unas pancartas que decían “Reparen el Muelle”, esto arrancó un aplauso espontáneo de los allí presentes. La noche que se perfilaba como húmeda y ventosa, se hizo cómplice y se calmó, invitando al disfrute. El espectáculo del muelle iluminado, bellísimo, como lo son las cosas sencillas, hechas con amor.
El encuentro de anoche dejó en claro que este rudimentario muelle y su playa, tienen un gran valor afectivo para la gente de Punta del Este y generaciones de veraneantes que han sabido disfrutar de ellos en los últimos sesenta años.
Ahora queda el resto de la tarea, las peticiones, solicitudes, entrevistas, los trámites que avalen lo que 500 ciudadanos ya decidieron, que el Muelle de Mailhos es parte intrínseca de la historia de Punta del Este. La noche del 10 de febrero del 2013 quedó probado con creces.
Foto de Arturo Encinas


sábado, 15 de diciembre de 2012

Punta del Este en la amarga espera

¿Por qué la espera tiene un sabor amargo?
Porque esperamos con una mezcla de incredulidad y dolida resignación  el fruto de la cópula entre el poder político y algunos grupos de interés. El retoño que empezó a gestarse hace bastante más de un año atrás, verá la luz por primera vez el martes próximo en la última sesión del año de la Junta Departamental.
Los ediles, nuestros representantes electos, se aprestan para votar el Plan Estratégico para el Eje Aparicio Saravia. La mayor propuesta de reordenamiento territorial de las últimas décadas.
Este plan de grandilocuente nombre, cuenta con varias obras públicas que no voy a enumerar, ya que han sido objeto de largos alegatos y escuetos volantes, repartidos en Maldonado en el mes de marzo.  La gran mayoría de los vecinos aplaudimos y fervientemente deseamos que estas obras de materialicen en los plazos previstos por la intendencia. Estas obras, nos dicen, traerán toda clase de bondades al departamento, coronados por los tan necesarios puestos de trabajo para nuestra gente.
En el último año los vecinos organizados han mostrado su descontento, no hacia una de las demonizadas excepciones como en otras oportunidades. En este caso han cuestionado la necesidad de una “kosher” modificación a la ordenanza de la construcción, tan populares en esta administración. Modificación que cambiaría la fisonomía de un barrio entero, aniquilando uno de los pocos pulmones verdes que nos quedan.
El barrio de Rincón del Indio se apresta a sufrir una transformación radical. Casi se podría decir que va arrasado, para ser reconstruido en un futuro incierto, con las directivas que el gobierno municipal y un grupo de poder le dictaron al renombrado urbanista argentino que avala este plan.
La intendencia impulsa empecinadamente un modelo de desarrollo que no contempla los intereses de los vecinos, no sólo de ese barrio, sino de muchos residentes y contribuyentes del departamento.
Eso del “departamento” es muy abstracto. Cuando hablamos de Punta del Este, Maldonado, Piriápolis, La Barra o San Carlos, hablamos de nuestra casa, nuestro hogar, barrios, vecinos, calles y espacios públicos familiares y queridos, que forman parte de nuestra identidad tanto individual como colectiva.
Esta prepotente reconversión de tierras, que solo necesita de dieciséis votos para ser aprobada, seguramente verá la luz la noche del martes 18 de diciembre.
El pedido de más de un millar y medio de vecinos del departamento, media docena de grupos vecinales y unas cuantas respetadas asociaciones civiles será ignorado. Los numerosos argumentos esgrimidos serán desoídos, y la aprobación de este ambicioso plan -de espaldas a los ciudadanos- nos dejará a muchos el sabor amargo de saber que nuestros representantes electos, se olvidan de cuál  es su verdadera función.